


Este parque de 202 hectáreas es uno de los últimos bosquecillos urbanos de secoyas. Debe su nombre al poeta y ambientalista que hizo del parque su hogar y plantó miles de árboles allí. El parque le ofrece algunas de las mejores vistas de la zona, senderos para excursionismo y ciclismo, zonas para equitación y picnic, además de animados musicales en el verano en el anfiteatro Woodminster.