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New Orleans

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Dos días en "El París del Sur"

Independientemente de sus gustos, podría pasar meses explorando Crescent City o regresar una y otra vez para poder disfrutarlo todo. Los siguientes itinerarios destacan posibles actividades en Nueva Orleans. Aquí encontrará algunas ideas de lo que “El París del Sur” tiene para ofrecer.

Día 1

Seguir su propio camino por Nueva Orleans es una experiencia tan única como la ciudad misma. En lugar de usar los puntos cardinales para indicar una dirección, los lugareños normalmente se guían por el paisaje; el lago Pontchartrain y su terraplén en el Norte se conoce como “la costa del lago”, con dirección al Sur hacia el río Mississippi está la “ribera”, mientras que “en las afueras” es sinónimo de Oeste y “el centro”, de Este.

No se necesitan indicaciones para ubicar lo que ha sido el corazón de Nueva Orleans durante más de 300 años; sin duda es el Barrio Francés (French Quarter). Con sus balcones con decoraciones de hierro forjado y sus calles angostas, el French Quarter es un pintoresco punto de partida de toda visita a Nueva Orleans. Si cuenta con un sólo día para recorrer Crescent City, en el French Quarter percibirá la compleja historia de la ciudad. Pero primero, necesitará mucha energía. Comience el día con una taza de café au lait con un toque de achicoria y unas beignets, rosquillas cuadradas y aireadas cubiertas con azúcar en polvo. Luego, anótese para una caminata matutina por el “Vieux Carré” o French Quarter.

En el epicentro del French Quarter, se encuentra la plaza Jackson (Jackson Square), con la Catedral de St. Louis y una estatua del ex presidente Andrew Jackson, el homónimo de la plaza. Es probable que la manera más cómoda de explorar el Vieux Carré sea en carruaje, también es muy común pasear a lomo de mula en las afueras de la plaza Jackson. Los enigmáticos vendedores que recorren la plaza ofrecen mercancías que van desde una obra de arte hasta la predicción de su fortuna. Todo contribuye para que pueda recordar Nueva Orleans como una ciudad única.

Pero para aquellos que deseen disfrutar del French Quarter a pie, haga una excursión caminando. Un guía experimentado conoce los callejones que inspiraron a William Faulkner, Tennessee Williams y Ishmael Reed, y obsequia a los espectadores historias acerca de la “Ciudad que nunca duerme”. Incluso el recorrido de una excursión lo puede llevar a un patio del French Quarter, algo difícilmente visto por los conocedores de este barrio francés. Todas las primaveras, este lugar es sede del Festival de French Quarter (French Quarter Festival), además del Festival literario de Tennessee Williams y su Concurso de gritos de Stella, que rinde homenaje a la eterna novela clásica de Williams, Un tranvía llamado deseo (A Streetcar Named Desire).

Para una observación más oscura del pasado, anótese para una excursión al cementerio, que destaca las sombrías realidades que derivaron en la tradición local de entierro sobre la superficie del suelo. Además de caminar por la “Ciudad de los muertos” más antigua de Nueva Orleans, el cementerio no. 1 de St. Louis, muchas excursiones en cementerios exploran la práctica del Voodoo y tratan los comienzos del jazz en el parque Louis Armstrong (Louis Armstrong Park), también conocido como plaza Congo (Congo Square). Independientemente de la excursión que elija, no se olvide de llevar una botella con agua y una cámara.

Todo este recorrido a pie despierta el apetito. Por lo tanto, vaya a uno de los tantos restaurantes criollos o cajun y deguste un étouffée de cangrejo o quimbombó, ambos estofados con un toque distintivo del Sur de Louisiana. La diferencia entre los dos está en el roux. Para aquellos que estén en busca de la buena cocina, así como de una vista única de la ciudad, pueden disfrutar de un almuerzo en crucero en una de las famosas embarcaciones fluviales, donde saciará su paladar mientras recorren el mismo trayecto que el New Orleans, la primera embarcación a vapor que logró atravesar el Mississippi. Luego de almorzar, atraviese la Calle del canal (Canal Street) y tome el tranvía de la avenida St. Charles, la línea de tranvía en funcionamiento más antigua del país. Siéntese y dispóngase a disfrutar del hermoso y crujiente tranvía con asientos de madera mientras se mueve pesadamente por su recorrido en círculo de 21 km (13 millas) a través del Distrito comercial del centro (Central Business District), el Distrito de almacenes y arte (Warehouse/Arts District), y el Distrito de los jardines (Garden District).

Al caer el sol, regrese al French Quarter en el tranvía y disfrute de la vida nocturna en el sendero más famoso de Crescent City, la Calle Bourbon (Bourbon Street), que adoptó ese nombre por los miembros de la familia real francesa. Luego de deleitarse con una elegante cena en un restaurante italiano o francés, muchos de los cuales agregan un toque de la cocina de Louisiana, puede salir a caminar por las bulliciosas aceras bajo balcones y aventurarse a entrar a algún club donde la música irradia energía. Seguramente escuchará jazz tradicional o moderno, rock and roll, blues o gospel, que irrumpen al exterior a través de las puertas abiertas.

Día 2

En su segundo día, debe relajarse y tomar un desayuno que le dará la energía necesaria para el día de plena acción que tiene por delante. Pain perdu o pan viejo, la versión del pan francés de Nueva Orleans.

El segundo día del viaje a Nueva Orleans es el momento ideal para visitar algunos de sus excelentes museos. En las inmediaciones, Presbytere y Cabildo, situados en la plaza Jackson y a ambos lados de la catedral St. Louis, ofrecen diversas opciones en museos. El Cabildo fue testigo de la firma por la Adquisición de Louisiana en 1803, hoy en día lleva el legado de la historia de Nueva Orleans y cuenta con una de las mascarillas de Napoleón. En el Presbytere, se encuentra el Museo estatal de Louisiana (Louisiana State Museum), que cuenta con una exhibición de Mardi Gras y explica los orígenes y tradiciones de la celebración de la vida más famosa de Nueva Orleans, que tiene lugar cada año. Si tiene interés en conocer el Mardi Gras tras bambalinas, debe visitar el Mundo de Mardi Gras (Mardi Gras World) de Blaine Kern, ubicado en Algiers al otro lado del río Mississippi. El transbordador que está en el muelle de la calle del canal (Canal Street) transporta pasajeros desde Nueva Orleans hasta el Punto Algiers (Algiers Point) varias veces en el día. Una vez en Algiers, un autobús de cortesía transporta a los pasajeros al Mundo de Mardi Gras con un viaje de regreso seguido de una visita guiada por el museo. El viaje en el transbordador es gratuito para peatones y cuesta USD 1 para automovilistas.

La Casa-museo Gallier (Gallier House Museum) es una casa con arquitectura creole restaurada que muestra la vida de la década de 1850 con más de 6,000 antigüedades de la época. Los aficionados a la historia militar estarán interesados en el museo de la Segunda Guerra Mundial (World War II Museum), que rinde homenaje a los hombres y mujeres de EE. UU., Inglaterra y Canadá que lucharon para ponerle fin a la Segunda Guerra Mundial en Europa y el Pacífico. Aquellos interesados en el arte podrán disfrutar del Museo de Arte de Nueva Orleans (New Orleans Museum of Art), con colecciones de arte provenientes de EE. UU., Francia, África, Latinoamérica y Japón, y el nuevo Museo Ogden de Arte Sureño (Ogden Museum of Southern Art), que destaca las obras de los artistas del Sur. Si está acompañado por niños, el Museo de los Niños de Louisiana (Louisiana Children's Museum), donde las reglas son tocar todo, es el santuario ideal para ellos.

A la hora del almuerzo, deguste un sandwich po-boy con una variedad de ingredientes casi infinita, ya sean ostras o restos de carne asada de res. Todos esos toques de sabor rescatados de la tabla de cortar y puestos en una rebanada de pan francés fresco y crujiente. Otro sándwich famoso en Nueva Orleans es el muffuletta: deliciosos fiambres italianos y ensalada con aceite de oliva que cubren un pan italiano del tamaño de un plato.

Luego de almorzar, visite el acuario Audubon (Audubon Aquarium) de América, un santuario de USD 40 millones para más de 7,500 especies acuáticas. Luego, súbase a la embarcación río arriba hacia la principal atracción familiar de Nueva Orleans, el Zoológico Audubon (Audubon Zoo). Allí encontrará más de 1,800 animales, entre ellos el particular lagarto blanco de Louisiana, en un paisaje tropical de cascadas y exuberante vegetación.

Al regresar del zoológico, se puede sentar a disfrutar de una hermosa gallineta o camarones asados al estilo de Nueva Orleans. Una vez que cae la noche, pruebe su suerte en el Casino Harrah (Harrah’s Casino’). Pase lo que pase, seguramente regresará a casa como un ganador.

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