

Filadelfia es conocida como la “ciudad del amor fraternal” y una vez que llegue aquí, sabrá por qué. La gente de Filadelfia es amigable, sociable y está dispuesta a compartir la riqueza histórica y cultural de su ciudad con los visitantes de todo el mundo. Y el resto de Pensilvania es igualmente cordial.
Filadelfia es un lugar ideal para comenzar su visita a Pensilvania. El Aeropuerto Internacional de Filadelfia tiene servicios diarios desde las ciudades más importantes del mundo, de modo que la ciudad está acostumbrada a las necesidades de los visitantes internacionales. Esta ciudad cosmopolita, con el encanto de un pueblo pequeño, posee una de las colecciones privadas más grandes del mundo de grabados y obras de arte postimpresionista, la colección más grande de las esculturas de Rodin fuera de París, además ofrece el parque paisajista urbano más grande del país y es la cuna de los Estados Unidos.
Con Filadelfia como su punto de partida para descubrir Pensilvania, puede salir a explorar la vida de los amish en Lancaster, saborear el chocolate en Hershey o revivir la batalla clave de la Guerra Civil en Gettysburg. Conduzca por las montañas onduladas y los valles de las Alleghenies, acérquese al rebaño de alces en Pensilvania Wilds, vea las obras de Andy Warhol en Pittsburg y luego, relájese a orillas del Gran Lago Erie.